Instrucciones para Matar un Ratón

noviembre 23, 2011

“Absténgase de usar gatos”

 

Salvo las contadas y hoy podría decirse, desconocidas excepciones. El matar a un ratón no resulta ser una tarea simple. Éstos mamíferos suelen tener todas las armas necesarias para llevar a cabo empresas exhaustivas y prácticamente imposibles con gran éxito. Su tamaño diminuto (no confundir con ratas), les permiten esconderse en cualquier rincón de cualquier habitación. Prefieren las cocinas aunque es común encontrarse con casos de ratones merodeando los alrededores de los comedores o bien, aquellas habitaciones cálidas que les ofrecen un buen refugio sobre todo en épocas de frío.

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La Calle 53

mayo 4, 2011

La nota dice: Te espero mañana a las 6. En el esquina de la calle 53

No sabe de donde proviene esa nota, mira a su alrededor esperando poder deducir quién la ha dejado en su lugar, pero no logra identificar quién ha sido. Sólo bastaron poco menos de siete minutos en que se ausentó de su lugar para que alguien, muy probablemente un desconocido le dejara ese pequeño trozo de papel sobre el teclado de su computadora para luego desaparecer. Sabe que transcurrieron poco menos de siete minutos porque vio que la hora en su computadora marcaba las seis veintitrés de la tarde, restaban siete minutos para que diera la hora exacta de salida. Previendo eso, se levantó de su escritorio para pasar al sanitario. Cuando regresó, el reloj marcaba exactamente las seis treinta y la nota ya estaba ahí

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Las Letras Malditas

septiembre 22, 2010

“Cuando el ánimo está en suspenso,

un ligero impulso le hace inclinarse

a un lado o al otro”

Publio Terencio

Eran las tres de la tarde cuando sonó el teléfono de mi escritorio. Yo me encontraba terminando de acomodar unos papeles que debía entregar ese mismo día al área de envíos. La oficina estaba como todos los días, las mismas cinco personas en los mismos cinco escritorios con los ojos metidos en las pantallas de la computadora observando y manipulando hojas de cálculo. Tomé la llamada al cuarto tono, con la ilusión de que fuera una llamada rápida para poder continuar con mis actividades; ya que si no entregaba a tiempo mis documentos, seguramente tendría que quedarme hasta tarde rehaciendo todo el trabajo. Así pasa en este trabajo. Cuando vendes tiempo y éste se consume,  hay que iniciar todo de cero; eso sí, con menos pesos en la cuenta bancaria de la empresa.

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Confesiones Apócrifas V

septiembre 22, 2010

Fantasma

Descansa guerra en el ojo del artista,

Ruido de cañones y de balas en la habitación vacía,

Sabe pues él que la luminosa arista

Habrá de crear ante otros la gran duda:

Saber si el pan es pan llamado poesía,

Sin confundir la noche que al mar escuda,

Caminar por la arena es atravesar llanura

Y ver más allá es la creación de la gran duda.

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En la oficina

septiembre 22, 2010

Pasa el tiempo sin saber que es tiempo

Y el día avanza agujerando el estómago,

Los ojos desean el respirar del sueño

Y la mente anhela el pensar del campo.

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Confesiones Apcócrifas IV

septiembre 22, 2010

La llovizna Varonil

Trabajo en una constructora. El título que ostenta mi escritorio ubicado en el remolque que está en el terreno de la construcción dice: Gerente de Obra. Aunque creo que ese título le va mejor al escritorio que a mi. Llevamos ya cuatro meses intentando levantar un edificio; y digo intentando porque el empresario que tuvo la brillante idea de crear un edificio de departamentos en esta ciudad, siempre que revisa los avances de obra nos dice que únicamente intentamos construir un edificio y no construirlo; siempre nos ha dicho que existe una gran diferencia entre intentar construir el edificio que hacerlo. Yo por supuesto, sonrío ante semejante comentario y tardo aproximadamente quince minutos en convencer al empresario que se encuentra en un error, que realmente la obra lleva avances y que se concluirá <conforme al plan>.

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Confesiones Apócrifas III

agosto 19, 2010

Acceso Total

Acceso Total

Se supone que en el trabajo todos nos debemos tratar con seriedad y mucha formalidad. Yo lo hago regularmente, cuando llego siempre doy los buenos días a todo aquel que se interpone en mi camino. Una vez que llego a mi lugar y enciendo la computadora, me gusta perder el tiempo, lo confieso y mis únicos contactos con el resto de la humanidad de la oficina son así, llenos de seriedad y formalidad. Leer el resto de esta entrada »

Perfiles Histriónicos

diciembre 31, 2008

warhol

Creo que cada quién es un actor. Algunos con mayor talento que otros, pero actores al fin. De películas con fondo y otros tantos de películas sin forma; pero actores.

Yo actúo desde que tengo memoria, cuando era chico por ejemplo y deseaba que mis padres me compraran o dieran algo, actuaba de niño llorón o berrinchudo, con el objetivo de obtener lo que quería. Mi tan preciado galardón; llámese un juguete o un dulce, que sabía al Óscar por el mejor actor. Leer el resto de esta entrada »

¿En dónde está el erotismo?

marzo 28, 2008

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Hace pocos días, en una conversación con una buena amiga, saltó a la mesa el tema del erotismo. Por fortuna, la conversación no siguió el camino clásico esnobista sobre los límites de éste y la vulgaridad o la pornografía; fue orientado más hacia un aspecto de creencia, un tanto más literario. Cuando leo una novela erótica, que puede ir desde el Marqués de Sade, hasta un encuentro sexual en la más trillada novela de Carlos Cuauhtemoc Sánchez, me doy cuenta que es la experiencia la que nos construye como seres eróticos; creando tal vez una regla, mientras más experiencia más erótico te vuelves. Leer el resto de esta entrada »

Está Lleno de Estrellas

marzo 20, 2008

Reflexión a la muerte de Sir. Arthur C. Clarke

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El día de ayer por la noche, al llegar a casa; encendí la computadora dispuesto a escribir las notas para el periódico en el que colaboro. Como es costumbre venía hablando con mi novia de algunas banalidades, de esas que se tratan diariamente entre las parejas y en las que por más que uno se esfuerce resulta casi imposible conciliar ya que se hablan únicamente de perspectivas. Justo cuando colgamos el teléfono regresé al auto para agarrar la cajetilla de cigarros que había olvidado; al volver a la computadora me arremangué y me aflojé un poco la corbata y comencé a investigar; habrán pasado a lo sumo unos 3 minutos cuando en una página leí la noticia: Arthur C. Clarke, había muerto. Leer el resto de esta entrada »

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