“Absténgase de usar gatos”
Salvo las contadas y hoy podría decirse, desconocidas excepciones. El matar a un ratón no resulta ser una tarea simple. Éstos mamíferos suelen tener todas las armas necesarias para llevar a cabo empresas exhaustivas y prácticamente imposibles con gran éxito. Su tamaño diminuto (no confundir con ratas), les permiten esconderse en cualquier rincón de cualquier habitación. Prefieren las cocinas aunque es común encontrarse con casos de ratones merodeando los alrededores de los comedores o bien, aquellas habitaciones cálidas que les ofrecen un buen refugio sobre todo en épocas de frío.








