Está Lleno de Estrellas

Reflexión a la muerte de Sir. Arthur C. Clarke

arthur-c-clarke.jpg

El día de ayer por la noche, al llegar a casa; encendí la computadora dispuesto a escribir las notas para el periódico en el que colaboro. Como es costumbre venía hablando con mi novia de algunas banalidades, de esas que se tratan diariamente entre las parejas y en las que por más que uno se esfuerce resulta casi imposible conciliar ya que se hablan únicamente de perspectivas. Justo cuando colgamos el teléfono regresé al auto para agarrar la cajetilla de cigarros que había olvidado; al volver a la computadora me arremangué y me aflojé un poco la corbata y comencé a investigar; habrán pasado a lo sumo unos 3 minutos cuando en una página leí la noticia: Arthur C. Clarke, había muerto.

La muerte de Clarke fue una de esas muertes que se esperan, sobre todo por la avanzada edad de uno de los científicos y escritores de ciencia ficción más importantes que han pisado y pasado fugazmente por este planeta, sin embargo he de afirmar que se esperan esperando que nunca ocurran (Valga la redundancia), lo anterior lo digo porque en efecto, Clarke estaba a punto de alcanzar los noventa años y sí, desde hace un par de años había circulado información de que su salud se iba deteriorando día con día; sin embargo al relacionar la existencia de ese maestro con el tema principal de la mayoría de sus trabajos, El Universo y la bastedad del mismo, hacían crear la ilusión de que Clarke también era eterno.

Como muchos que conocen el trabajo del escritor, mi primer acercamiento hacia su literatura fue cuando comencé a leer 2001, Odisea del Espacio; si mal no recuerdo esa novela me la recomendó mi padre cuando en la secundaria nos dejaron leer el libro que nosotros quisiéramos y yo, en aquel entonces, entusiasmado por querer escribir historias de ciencia ficción y del universo, abordé el texto sin pensarlo dos veces.

Cuando uno tiene 14 años de vida y compara sus lecturas con la de los compañeros de la escuela secundaria, resulta un tanto extraño descubrir que las lecturas de mis3001-final-odyssey.jpg amigos distaban mucho de las mías, concretamente de 2001, cuando yo hablaba de que había varios sujetos en una nave espacial en una misión hacia Júpiter reposando en animación suspendida, la mayoría se burlaba de mi lectura argumentando que mi libro se parecía mucho a una historieta de superman (Hoy no le encuentro relación a ese comentario). Recuerdo que en aquellos días devoré 2001, quizás en una o dos semanas; (tiempo record para un alumno que gusta de la lectura pero que con la distracción de las mujeres con su incipiente desarrollo físico robándome la atención, era una tarea bastante loable). Posteriormente vi la película, la dirigida por Kubrik (la única al fin), y la disfruté tanto que un tiempo después, yo seguía mirando las pocas estrellas del firmamento desde el jardín, imaginándome al David Bowman, o a HALL 9000. Pero quizás, el punto que más robaba mi atención era la existencia del famoso Monolito, ¿Qué significado tenía esa piedra negra rectangular?, cuando pensaba en ella me daban escalos fríos y pensaba que quizás podría referirse a una presencia divina, una divinidad nueva, distinta, sin rostro humano pero igual de maravillosa que las descritas en el amplio número de religiones que existen o que conocía en ese entonces.

monolite-2001.jpg
El monolito de Clarke significó algo extraño, algo que debía descifrar. Eso me llevó a leer 2010 y ver la película; adentrándome sí un tanto en los conflictos políticos de Estados Unidos y la Unión Soviética; pero sobre todo manteniendo presente la existencia del monolito, que para ese entonces ya lo ubicaba en la luna y en la tierra. Pero fue tal vez, con ésa lectura, en donde obtuve una de mis primeras experiencias estéticas, si se puede llamar de esa manera; cuando leí la frase “Dios Mío, está lleno de estrellas”, no pude contener las lágrimas, de verdad no pude, todavía al escribirla siento que la piel se me enchina y que lo ojos se humedecen y las manos me hormiguean; algo que me ocurre de igual forma aunque en menor medida al pensar que -Todos estos mundos son suyos, excepto Europa, no traten de aterrizar ahí. Disfrútenlos sabiamente. Disfrútenlos en paz-

De ahí que vinieran otras lecturas del autor al que se le puede adjudicar la invención de los satélites artificiales (de la órbita satelital), o del autor que en “Los Espectros del Titanic”, escrita en la década de los años setenta, pudo predecir el tan famoso Y2K, que no se vería surgir hasta el año 1999. Por Clarke comencé a leer en inglés, cuando un amigo me regaló 2061 y 3001. No lo sé. La muerte de Clarke me ha dolido en la parte del niño que llevo dentro, en el fragmento tan endeble que tenemos por descubrir quiénes somos en este universo. Valga saber que Sir. Arthur C. Clarke, pueda asegurarnos hoy, que en efecto, está lleno de estrellas.

Descanse en Paz.

19 Marzo 2008
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Una respuesta to “Está Lleno de Estrellas”

  1. Jim Says:

    Hola, dime una dirección de e-mail donde escribirte. Tengo una información para tu blog.
    Un saludo.

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